2004 04 Cuba

Semana Santa del 2004. Muchas ganas de conocer y disfrutar del país. Empezamos por la Habana y luego fuimos hacia el Oeste, pues teníamos pocos días y no podíamos abarcar mucho. Estuvimos en el valle de Viñales y en Cayo Levisa y en la punta más occidental, María la Gorda. Alquilamos un pequeño coche y fue un acierto. Aparte de la libertad de movimientos, cogíamos a mucha gente que se pone en la salidas de los pueblos para hacer autostop 'regulado' pues un había un empleado encargado de parar a los vehículos del estado que no van llenos y poner orden en la carga de los vehículos que queríamos llevar gente. Una maravilla relacionarse con los cubanos ingeniosos, despiertos, optimistas y con muchas ganas de hablar. Disfrutamos mucho en los trayectos. La nota negativa, que se percibía un control policial absoluto, hasta había torres de vigilancia en el campo como las que tenemos en España para control de incendios, pero allí es para control de los campesinos. Lo positivo, el acceso a la cultura, el acceso a la sanidad, su sentido de independencia y que sus ciudades no tienen casas llenas de rejas y de almbres de espinos como las de muchas ciudades de centroamérica. Alquilamos en algún sitio unas scooter Peugeot, Dani las disfrutó a tope.